Los primeros testimonios conocidos sobre la presencia humana en el termino municipal de Alcoy, se remontan al paleolítico medio, hace unos 40.000 años. Los cazadores neandertales se instalaron en cuevas y abrigos de la zona. El yacimiento de El Salt es uno de los mejores documentados, gracias a los trabajos arqueológicos de las últimas décadas. Los datos obtenidos a partir del estudio de los instrumentos tallados de sílex, de los restos de fauna (ciervos, cabras, caballos) y de otros restos que evidencian la presencia humana, sugieren que éste fue un campamento temporal revisitado por estos grupos durante miles de años.

Al final de las glaciaciones cuaternarias, que en las regiones mediterráneas no tuvo el rigor de otras latitudes más septentrionales, coincidente con el período epipaleolítico comienza la introducción de la agricultura primitiva. En el área mediterránea se reconocen dos grandes tecnocomplejos culturales, el microlaminar y el complejo geométrico presente en sus momentos finales en el abrigo de la Falguera.

En las proximidades de la Sarga existen unos abrigos con pinturas rupestres prehistóricas en los que se observan escenas de caza, recolección, además de motivos figurativos del llamado Arte Levantino (10.000-6.500 años antes del presente) y esquemáticos, del conocido con el nombre de Arte Esquemático y su variante local Arte Macroesquemático que completan la secuencia pictórica postpaleolítica del mediterráneo peninsular (10.000-1.500 a. C.). Otros restos de época Neolítica y de la Edad de los Metales, atestiguan la ocupación prehistórica del término municipal.

Hacia el 3000-2500 a. C. se desarrolla el período eneolítico. En este momento, las cuevas dejan de ser los lugares de ocupación principal para dar paso a la generalización del hábitat en las llanuras. Las cuevas presentan ocupaciones más breves y son utilizadas en muchos casos como corrales y otras como lugares de enterramiento colectivo durante el tercer milenio. Entre estos destacan las de Les llometes y la cueva de la pastora.

Respecto a la ocupación del territorio, se establecen poblados fortificados en las cimas de las montañas, como: la Mola alta de Serelles, el Más del Corral, el Más de Menente, y el Puig, que desarrollaron economías cerealistas evidenciadas por la abundancia de dientes de sílex y molinos de mano.

En los inicios del primer milenio, durante el perído de bronce final, llegaron a estas tierras diversas influencias foráneas, como los campos de urnas en primer lugar y las culturas mediterráneas después, que produjeron transformaciones en el sustrato indígena, como la incineración de cadáveres, la aparición del hierro, el torno cerámico y la diversificación de la población que daría lugar al desarrollo de la cultura ibérica. La cultura ibérica es el resultado del desarrollo social de las comunidades del bronce final, sobre las cuales actúan otras influéncias de culturas mediterráneas: fenícias, y griegas que llegaron a estas comarcas desde los enclaves comerciales de la costa próxima. Como resultado de estos avances, se formaron los diferentes pueblos que constituyeron la cultura ibérica, desarrollada entre los siglos VI-I a. C.

En este ámbito regional, los poblados ibéricos constituyeron la antigua región de la Contestania, dentro de las actuales comarcas de la Hoya de Alcoy y el Condado de Cocentaina. Los valiosos testimonios de la arqueología ibérica que se conservan en el Museo arqueológico de Alcoy, prueban su importancia. Los ibéros se establecieron principalmente en poblados fortificados de altura, dominando el paisaje a su alrededor que principalmente eran tierras de cultivo. Entre estos poblados hay que mencionar: el Puig y la Serreta.

Durante la época romana, estas comarcas fueron un espacio rutal de la periferia de las principales ciudades, que se situaban en la costa, como: Dianium (Denia) o Lucentum (Alicante), o próximas a las vías de comunicación principales, como: Saetabis (Játiva). Este territorio se caracterizó por algunos asentamientos de carácter rutal, las denominadas villae, que se desarrollaron principalmente entre los siglos II y IV d. C. Entre estas villas destacala localizada en l’Horta Major de la que se conoce su necrópolis. En este cementerio aparecieron inhumaciones en tegulae en las cuales, junto al cuerpo enterrado hay depositados cerámica y otros objetos de mayor valor como ornamentos personales o un delicado vaso de vidrio. Prueba de la percepción de estas comarcas como espacio rural y poco colonizado por los romanos, pueden ser las representaciones de genios del bosque como l’aplic de bronze de Silenus. La presencia de restos de la romanización, aunque escasos, fueron hallados en pequeños poblados denominados alquerías, cuyos topónimos persisten en la actualidad (Uixola, Benisaidó, Polop, Barxell, etc.), los cuales dependían -entre los siglos X y XIII- de la fortificación en el Castellar.

El nacimiento del núcleo urbano cristiano se remonta al año 1256. Nace con la construcción de un castillo (Alcázar) situado en el enclave estratégico del nacimiento del río Serpis, en la confluencia de los riachuelos del Benisaidó y del Molinar, zona de la ciudad conocida actualmente como Algezares.

Fue fruto del afán de colonizar y asegurar la frontera meridional del Reino de Valencia, después de la Reconquista cristiana llevada a término por Jaime I de Aragón. Inicialmente, en 1238, Jaime I somete pacíficamente, mediante tratados, los territorios árabes de Valencia, su huerta y los de «más allá del Júcar» (mès en llá del Xúquer), entre los que estaban las tierras de los Valles de Alcoy y los Valles de Alcalá, Zeta y Travadell.

Sin embargo, no todos los señores árabes estaban de acuerdo con este sometimiento y hacia 1248-1258 se inicia una primera revuelta de Al-Azraq, señor de «la Vall d’Alcalà», contra la dominación de Jaime I. Hay indicios de una primera derrota de este caudillo frente a las huestes cristianas en la batalla de «Penya Cadiella», probablemente en la zona de la Sierra de Benicadell, en la actual divisoria de las Provincias de Alicante y Valencia, a unos 20 km de Alcoy. Puede que la destrucción de «El Castellar», castillo o fortaleza árabe cuyos deteriorados restos se encuentran en el límite oeste de la ciudad de Alcoy se produjese también en estas fechas.

A consecuencia de estas primeras revueltas, el Rey Jaime I manda construir una serie de castillos cristianos en la entonces línea fronteriza sur de su Reyno de Valencia, situados en enclaves estratégicos, que dieron lugar a poblaciones nuevas, en las que estaban prohibidas «las morerías»: Alcoy, Sax…

Las últimas revueltas del caudillo árabe Al-Azraq, en el 1276, fueron finalmente sometidas (muriendo el propio Al-Azraq cuando se encontraba sitiando Alcoy) y determinaron el asentamiento definitivo del poder cristiano sobre la actual provincia de Alicante.

En 1291 el rey Jaime II de Aragón hizo donación de la villa al almirante Roger de Lauria, no volviendo la villa al poder de los reyes hasta 1430. En este año, a consecuencia de la sublevación del entonces señor de Alcoy, Federico de Aragón, Conde de Luna, la villa pasó a poder real, y desde 1447 el rey Alfonso el Magnánimo le confirmó el privilegio de tener representación en las Cortes valencianas.

Durante la Guerra de Sucesión (1705-1707) los alcoyanos defendieron la causa del Archiduque Carlos, por lo cual la villa estuvo sitiada y padeció ataques, la abolición de privilegios locales, multas, etc., que menguaron su población y riqueza. Años más tarde el propio rey Felipe V le concedió la supresión de los gravámenes y concedió privilegios a la Real Fábrica de Paños de Alcoy.

La ciudad protagonizó un importante capítulo de su historia durante la Revolución Cantonal en 1873. El alcalde republicano, Agustí Albors, apodado Pelletes, ordenó abrir fuego sobre los obreros fabriles que se concentraban bajo el ayuntamiento durante una huelga. Éstos, encolerizados, asaltaron el edificio, matando al alcalde y mutilando su cadáver. Alcoy se declaró independiente y fue gobernada por un Comité de Salud Pública entre el 9 y el 13 de julio, hasta la llegada de las tropas federales. Este episodio es conocido como Revolución del petróleo (Revolució del Petroli).

Durante la Guerra Civil Española la ciudad se convirtió en una plaza fuerte del anarcosindicalismo, siendo sede de la AIT.The earliest known evidence of human presence in the municipality of Alcoy, dating back to the Middle Paleolithic, 60,000 years ago. Neanderthal hunters moved into caves and shelters in the area. The site of The Salt is one of the best documented, thanks to the archaeological work of recent decades. The data obtained from the study of instruments carved from flint, the remains of wildlife (deer, goats, horses) and other remnants that show the presence of humans, suggest that this was a temporary camp revisited by these groups for thousands of years.

At the end of the Quaternary glaciations, which in the Mediterranean regions did not have the rigor of other more northerly latitudes, coincident with the Mesolithic period begins the introduction of primitive agriculture. In the Mediterranean area tecnocomplejos recognized two cultures, the complex geometric microlaminar and present in his final moments in the shelter of the Falguera.

In the vicinity of Sarga there are some shelters with prehistoric paintings in which are scenes of hunting, gathering, and figurative motifs called Levantine art (10000-6500 years ago) and schematic of the known of Schematic Art and Art Macroesquemático local variant completing the pictorial sequence peninsular Mediterranean post-Paleolithic (10,000 to 1500 BC). Other remains of Neolithic and Metal Age, attest to the prehistoric occupation of the municipality.

By the 3000-2500 a. C. develops late neolithic period. At this time, the caves are no longer the main occupation sites to give way to widespread habitat in the plains. The caves have shorter occupations and are used in many cases such as pens and other collective burial sites during the third millennium. These include those of Les llometes and the Cave of the pastor.

Regarding the occupation of the territory, establishing fortified settlements on the tops of the mountains, as high Serella Mola, Most of the Corral, the Over Menente, and Puig, who developed economies grain evidenced by the abundance of teeth flint and hand mills.

In the early first millennium, during the Period of late Bronze Age, came to this land various foreign influences, such as polls fields first and then the Mediterranean cultures, which produced changes in the native substrate, such as incineration of corpses the appearance of iron, ceramic around the diversification of the population that would lead to the development of Iberian culture. Iberian culture is the result of social development of communities in the bronze final, which act on other influences of Mediterranean cultures, the Phoenicians, and Greeks who came to these lands from commercial enclaves near the coast. As a result of these developments, several villages were formed which were the Iberian culture, developed between the ages VI-I a. C.

In this regional context, the ancient Iberian settlements were the Contestania region, within the existing districts of the Hoya de Alcoy and Cocentaina County. The valuable archeological findings Iberian preserved in the Archaeological Museum of Alcoy, prove its importance. The Iberians settled mainly in fortified settlements above, overlooking the surrounding landscape were mainly farmland. Among these villages should be mentioned: the Puig and Serreta.

During Roman times, these districts Coach Terminal was a space on the outskirts of major cities, which were located on the coast, as Dianium (Denia) or Lucentum (Alicante), or close to main communication routes, such as: Saetabis (Xativa). This territory is characterized by some character sites Coach Terminal, the so-called broad generalizations, which were mainly between the second and fourth centuries AD C.These villas located in l’Horta notably La Major of which are known to cemetery.Burials in this cemetery appeared in tegulae in which, next to the buried body is deposited ceramics and other objects of greater value as personal ornaments or a delicate glass vase. Testing the perception of these counties as rural and sparsely settled by the Romans, may be the spirits of the forest representations as bronze l’Apps of Silenus. The presence of traces of the Roman, although few were found in small villages called hamlets, whose place names still exist today (Uixola, Benissa, Polop, Barxell, etc.), Which depended, among the centuries-X and XIII of fortification in Castellar.

The birth of the Christian town dates back to 1256. Born with the construction of a castle (Alcazar) on the strategic enclave Serpis source of the river at the confluence of streams of Benissa and Molinar, part of the city now known as Algezares.

It was the result of the desire to colonize and secure the southern border of the Kingdom of Valencia, after the Christian Reconquista led to termination by Jaime I of Aragon. Initially, in 1238, Jaime I submit peacefully, through treaties, the Arab territories of Valencia, her garden and those «beyond Júcar (ALL in Xúquer month), among which were the lands of the Valles de Alcoy and Valleys of Alcalá, Zeta and Travadell.

However, not all Arab gentlemen agreed with this submission and 1248-1258 to start a first revolt of Al-Azraq, sir, «the Vall d’Alcala» against the rule of James I. There are indications of a first loss of this leader against the Christian army at the battle of «Penya Cadiella», probably in the area of ​​the Sierra de Benicadell, the current boundary of the provinces of Alicante and Valencia, about 20 km Alcoy. Perhaps the destruction of «El Castellar, castle or Moorish fortress whose remains were found damaged on the western edge of the city of Alcoy they occur also in these dates.

A first result of these riots, King James I ordered the construction of a series of castles Christians in the southern border then the Kingdom of Valencia, situated in strategic locations, giving rise to new populations, which were banned «the morerías «Alcoy, Sax …

The riots last Arab leader Al-Azraq, in 1276, were finally submitted (dying itself Al-Azraq when he was besieging Alcoy) and determined the final settlement of Christian power over the province of Alicante.

In 1291 King James II of Aragon donated the villa to Admiral Roger de Lauria, not returning the town to the power of the kings until 1430. This year, following the uprising of the then Lord of Alcoy, Federico de Aragón, Conde de Luna, the village became a real power, and from 1447 the king Alfonso the Magnanimous confirmed the privilege of representation in the Cortes of Valencia.

During the War of Succession (1705-1707) the Alcoy defended the cause of the Archduke Charles, for which the town was besieged and suffered attacks, the abolition of local privileges, fines, etc., Which dwindled population and wealth. Years later, King Philip V himself was awarded the abolition of taxes and privileges granted to the Royal Textile Factory of Alcoy.

The city was involved in an important chapter in its history during the Revolution Canton in 1873. The Republican mayor, Agustí Albors, nicknamed Pellet, ordered to fire on the factory workers were concentrated in the municipality during a strike. Here, enraged, stormed the building, killing the mayor and his body mutilated. Alcoy declared independence and was ruled by a Public Health Committee from 9 to 13 July, until the arrival of federal troops. This episode is known as the Revolution of oil (Revolució of Petroli).

During the Spanish Civil War the city became a stronghold of anarcho-syndicalism, hosting of the AIT.Els primers testimonis coneguts sobre la presència humana en el terme municipal d’Alcoi, es remunten al paleolític mitjà, fa uns 60.000 anys. Els caçadors neandertals es van instal.lar en coves i abrics de la zona. El jaciment del Salt és un dels millors documentats, gràcies als treballs arqueològics de les últimes dècades. Les dades obtingudes a partir de l’estudi dels instruments tallats de sílex, de les restes de fauna (cérvols, cabres, cavalls) i d’altres restes que evidencien la presència humana, suggereixen que aquest va ser un campament temporal revisitat per aquests grups durant milers d’ anys.

Al final de les glaciacions quaternàries, que en les regions mediterrànies no va tenir el rigor d’altres latituds més septentrionals, coincident amb el període epipaleolític comença la introducció de l’agricultura primitiva. A l’àrea mediterrània es reconeixen dos grans tecnocomplejos culturals, el microlaminar i el complex geomètric present en els seus moments finals en l’abric de la Falguera.

En les proximitats de la Sarga hi ha uns abrics amb pintures rupestres prehistòriques en què s’observen escenes de caça, collita, a més de motius figuratius de l’anomenat Art Llevantí (10.000-6.500 anys abans del present) i esquemàtics, del conegut amb el nom de art esquemàtic i la seva variant local Art Macroesquemàtic que completen la seqüència pictòrica postpaleolítica del mediterrani peninsular (10000-1500 aC).Altres restes d’època neolítica i de l’Edat dels Metalls, testifiquen l’ocupació prehistòrica del terme municipal.

Cap al 3000-2500 a. C. es desenvolupa el període eneolític. En aquest moment, les coves deixen de ser els llocs d’ocupació principal per donar pas a la generalització de l’hàbitat en les planes. Les coves presenten ocupacions més breus i són utilitzades en molts casos com corrals i altres com a llocs d’enterrament col.lectiu durant el tercer mil.lenni. Entre aquests destaquen les de les Llometes i la cova de la pastora.

Pel que fa a l’ocupació del territori, s’estableixen poblats fortificats als cims de les muntanyes, com: la Mola alta de Serelles, el Més del Corral, el Més de Menent, i el Puig, que van desenvolupar economies cerealistes evidenciades per l’abundància de dents de sílex i molins de mà.

En els inicis del primer mil.lenni, durant el periode de bronze final, van arribar a aquestes terres diverses influències foranes, com els camps d’urnes en primer lloc i les cultures mediterrànies després, que van produir transformacions en el substrat indígena, com la incineració de cadàvers, l’aparició del ferro, el torn ceràmic i la diversificació de la població que donaria lloc al desenvolupament de la cultura ibèrica. La cultura ibèrica és el resultat del desenvolupament social de les comunitats del bronze final, sobre les quals actuen altres influències de cultures mediterrànies: fenícies, i gregues que van arribar a aquestes comarques des dels enclavaments comercials de la costa propera. Com a resultat d’aquests avenços, es van formar els diferents pobles que van constituir la cultura ibèrica, desenvolupada entre els segles VI-I a. C.

En aquest àmbit regional, els poblats ibèrics van constituir l’antiga regió de la Contestània, dins de les actuals comarques de la Foia d’Alcoi i el Comtat de Cocentaina. Els valuosos testimonis de l’arqueologia ibèrica que es conserven al Museu arqueològic d’Alcoi, proven la seva importància. Els ibers es van establir principalment en poblats fortificats d’altura, dominant el paisatge al seu voltant que principalment eren terres de cultiu. Entre aquests poblats cal esmentar: el Puig i la Serreta.

Durant l’època romana, aquestes comarques van ser un espai rutal de la perifèria de les principals ciutats, que se situaven a la costa, com: Dianium (Dénia) o Lucentum (Alacant), o pròximes a les vies de comunicació principals, com: Saetabis (Xàtiva).Aquest territori es va caracteritzar per alguns assentaments de caràcter rutal, les anomenades villae, que es van desenvolupar principalment entre els segles II i IV d.C. Entre aquestes viles destacala localitzada a l’Horta Major de la qual es coneix la seva necròpolis. En aquest cementiri van aparèixer inhumacions en tegulae en les quals, al costat del cos enterrat hi ha dipositats ceràmica i altres objectes de més valor com ornaments personals o un delicat got de vidre. Prova de la percepció d’aquestes comarques com a espai rural i poc colonitzat pels romans, poden ser les representacions de genis del bosc com l’aplic de bronze de Silenus. La presència de restes de la romanització, encara que escassos, van ser trobats en petits poblats denominats alqueries, els topònims persisteixen en l’actualitat (Uixola, Benissa, Polop, Barxell, etc.), Els quals depenien-entre els segles X i XIII-de la fortificació al Castellar.

El naixement del nucli urbà cristià es remunta a l’any 1256. Neix amb la construcció d’un castell (Alcàsser) situat a l’enclavament estratègic del naixement del riu Serpis, a la confluència dels rierols del Benissa i del Molinar, zona de la ciutat coneguda actualment com Algezares.

Va ser fruit de l’afany de colonitzar i assegurar la frontera meridional del Regne de València, després de la Reconquesta cristiana duta a terme per Jaume I d’Aragó.Inicialment, el 1238, Jaume I sotmet pacíficament, mitjançant tractats, els territoris àrabs de València, la seva horta i els de «més enllà del Xúquer» (mès en llà del Xúquer), entre els quals hi havia les terres de les Valls d’Alcoi i les Valls d’Alcalá, Zeta i Travadell.

No obstant això, no tots els senyors àrabs estaven d’acord amb aquest sotmetiment i cap a 1248-1258 s’inicia una primera revolta d’Al-Azraq, senyor de «la Vall d’Alcalà», contra la dominació de Jaume I. Hi ha indicis d’una primera derrota d’aquest cabdill enfront de les hosts cristianes a la batalla de «Penya Cadiella», probablement a la zona de la Serra de Benicadell, en l’actual divisòria de les Províncies d’Alacant i València, a uns 20 km de Alcoi. Pot ser que la destrucció de «El Castellar, castell o fortalesa àrab els deteriorats restes es troben en el límit oest de la ciutat d’Alcoi es produís també en aquestes dates.

A conseqüència d’aquestes primeres revoltes, el Rei Jaume I mana construir una sèrie de castells cristians en la llavors línia fronterera sud del seu Reyno de València, situats en enclavaments estratègics, que van donar lloc a poblacions noves, en les que estaven prohibides «les moreries «: Alcoi, Sax …

Les últimes revoltes del cabdill àrab Al-Azraq, al 1276, van ser finalment sotmeses (morint el mateix Al-Azraq quan es trobava assetjant Alcoi) i van determinar l’assentament definitiu del poder cristià sobre l’actual província d’Alacant.

En 1291 el rei Jaume II d’Aragó va fer donació de la vila a l’almirall Roger de Llúria, no tornant la vila al poder dels reis fins 1430. En aquest any, a conseqüència de la revolta del llavors senyor d’Alcoi, Federico d’Aragó, Comte de Lluna, la vila va passar a poder reial, i des de 1447 el rei Alfons el Magnànim li va confirmar el privilegi de tenir representació en les Corts valencianes.

Durant la Guerra de Successió (1705-1707) els alcoians van defensar la causa de l’Arxiduc Carles, per la qual cosa la vila va estar assetjada i va patir atacs, l’abolició de privilegis locals, multes, etc., Que minvar la seva població i riquesa. Anys més tard el propi rei Felip V li va concedir la supressió dels gravàmens i va concedir privilegis a la Reial Fàbrica de Draps d’Alcoi.

La ciutat va protagonitzar un important capítol de la seva història durant la Revolució Cantonal el 1873. L’alcalde republicà, Agustí Albors, anomenat Pelletes, va ordenar obrir foc sobre els obrers fabrils que es concentraven sota l’ajuntament durant una vaga. Aquests, enfurits, van assaltar l’edifici, matant a l’alcalde i mutilant el seu cadàver. Alcoi es va declarar independent i va ser governada per un Comitè de Salut Pública entre el 9 i el 13 de juliol, fins l’arribada de les tropes federals. Aquest episodi és conegut com Revolució del petroli (Revolució del Petroli).

Durant la Guerra Civil Espanyola la ciutat es va convertir en una plaça forta de l’anarcosindicalisme, sent seu de l’AIT.